jueves, 17 de enero de 2013

Le moulin.

Hoy día quiero hablar de mi papá. Anoche soñé con él y fue uno de los sueños más maravillosos que he tenido; ahora tengo sueños bonitos.
En el sueño caminábamos por un pasaje del centro, un pasaje hermoso que era una obra surrealista de mi mente. Era como estar caminando por los dibujos de Pascualina y poder mirar esos edificios coloridos y alucinantes, entonces encontrábamos una tienda grande, como un almacén antiguo pero de muchas cámaras análogas. La cosa es que mi papá quería regalarme una, ¡quería regalármela por iniciativa propia!, entonces encontrábamos una cámara hermosa, era redonda (es un sueño) y tenía como pequeños cristales de muchos colores, era como un caleidoscopio, era la cosa más maravillosa que existía ¡y me la iban a regalar a mi!. Después de comprarla salía alucinando del lugar, seguíamos caminando por ese bello pasaje de cuentos; habían vestidos, vestuarios teatrales, estaba lleno de cosas que yo anhelaba, todo era fascinante, entonces desperté.
Al despertar me di cuenta que ese pasaje no existía, que la cámara tampoco, que papá no me regala cosas por iniciativa propia y que a veces debemos aceptar lo que no es para ser felices.

No hay comentarios:

Publicar un comentario