(Post reflexivo y creo que no será el único de la noche) Acabo de llegar y acabo también, de ver una obra maravillosa "The finger in the hurt", sin mentir: Lloré, me reí, lloré y me reí,
todo el rato. También pensé muchas cosas mientras observaba a actores: llorar, bailar, gritar y reírse. Puta que es linda la vida y puta que me dio pena cuando hablaban de suicidios y de depresivos. Me he equivocado tanto en tantas cosas éste último año y me seguiré equivocando probablemente. Hablaban de padres ausentes, de homosexualidad y me puse a pensar, me gustaría tanto que mi abuela me dijera, sabes que sí, soy bisexual. De todas formas sería como pedirle al papa que no use anillos de oro. No se puede no más.
Ahora que llegué a mi casa y la Carola (mi mamita) me odia, quisiera puro salir a dar vueltas y fumar cigarros interminables llorando y gritando que con su mente podrida logró, de alguna forma podrir la mía. Pero me voy a mejorar por mi y por todos mis compañeros.
Pd: Una compañera de viaje me ayudará.
(Siento que escribí puras imbecilidades, da lo mismo, es mi vida y a nadie debería interesarle).
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